Subir montañas. Aprender, avanzar y mejorar… siempre mejorar. Luchar y perseverar… siempre perseverar. Imaginar y soñar… siempre soñar. Compartir, sentir y reír… siempre reír. Fracasar y triunfar… como aprendizaje. Intuir y prever…puede no ser cierto lo que ves. Entender el entorno… que no conoce piedad. Escuchar las señales… que son legión. Navegar… con calma justa. Decidir… es tu libertad. Asumir el sufrimiento… que alguna vez llegará. Proteger… el compañero es tu mitad. Corazón caliente y sangre fría. Humildad debida.
Aún así… nada es seguro. Nadie te obligó… y a nadie exigirás.
Luego… bajar de allí… con las mismas reglas.
Vivir.


domingo, 28 de enero de 2018

Y el Huascarán tembló...

Habían pasado ocho años desde que el terremoto de 1970 asoló la Cordillera Blanca... Solo ocho años.


El coloso Huascarán Norte, el pequeño, se desprendió de todo lo que sobraba. Ocurrió un 31 de mayo... Miles y miles de personas fueron sepultadas, arrastradas, trituradas... desaparecidas, en aquel aluvión de "hormigón armado".
Poblaciones enteras, como Yungay, desaparecieron casi en su totalidad... Una ola de hielo, rocas y barro, descendió desde las alturas abriendo, a la llegada, un frente de casi mil metros de anchura; recorrió los 18 kilómetros que separaban Yungay del Huascarán, a una velocidad de 300 km/h. ... Huaraz, Ranrahirca, Caraz... también sufrieron el desastre. Las cifras hablan de más de 30.000 muertos... solo en esta zona del Callejón de Huaylas.
Bastaron unos minutos para romper una plácida tarde.

... Lagunas de Llanganuco en 1978...

También desapareció una expedición checa que mantenía su campo base en una zona que fue barrida por otra segunda avalancha, más pequeña, que se encajonó en la quebrada y represó la segunda laguna de Llanganuco hasta hacerla crecer 16 metros en altura.
Lo que son las cosas del destino: El grupo de alpinistas checos había planeado una expedición a las montañas de Alaska pero, debido a las políticas de aquellos años, no pudieron conseguir permisos para viajar a los Estados Unidos de América.
Así pues cambiaron de plan y se decidieron por visitar los Andes y la Cordillera Blanca; uno de los alpinistas era un fotógrafo de prestigio en Checoslovaquia ... Vilém Heckel.
El día 31 de mayo de 1970, Vilém y su grupo habían decidido levantar -debido a la pérdida de un compañero en la montaña- su campamento situado entre las lagunas de Llanganuco. Tenían pensado partir justo al día siguiente -de nuevo el destino- y visitar otras zonas con finalidad más académica, como era el estudio de la cultura peruana.
No pudo ser... la expedición al completo, quince miembros, quedó sepultada. Nunca fueron encontrados.

Ocho años más tarde (1978) los "españolitos" del Club Alpino Maliciosa (Madrid-España) desembarcaron en Huaraz con el recuerdo de aquella tragedia.
Acampamos en las lagunas de Llanganuco -quizá en el mismo lugar que ocuparon los checos- a la espera de conseguir hombres y bestias, a partes desiguales, que ayudaran con el trasiego de bultos hacia nuestro objetivo: el Chacraraju.

... acampados en el lugar, seguramente, que ocupó la expedición checa de 1970...

Mientras esperábamos... decidimos aprovechar para aclimatar.

Subimos alto, muy alto, un día de nieblas cimeras. Avanzamos, sin veredas definidas, entre un caos de pedreras y terreno suelto que trituró aquella avalancha... Manos en los bolsillos y hasta tocar glaciar. El glaciar del Huascarán Norte a los pies del paredón oscuro. Sin perder de vista aquel muro rocoso que conducía más allá de los seis mil seiscientos metros de altitud ¡Joder!.
Regresamos a Llanganuco con mareos, dolor de cabeza y mirada perdida.

Aún hoy... según escribo esto, se me eriza el vello, que no cabello... que ya falta.

... Vertiente Norte del Huascarán Norte... 1978...

*Info técnica

viernes, 26 de enero de 2018

Miss Hawley... Notaria del Himalaya

Elizabeth Hawley (9 noviembre 1923 - 26 enero 2018)

Nos alcanza la noticia del fallecimiento de "Miss Hawley"... Notaria del Himalaya.


Se avivan recuerdos, propios y tristes, que se suman a la muerte de ésta mujer que durante décadas ha recopilado verdades y mentiras sobre las ascensiones en el Himalaya.
Una de las cosas, entre otras muchas, que honran su trayectoria es la definición que en The Himalayan Database -su enorme obra de consulta imprescindible- se utiliza para las ascensiones/escaladas que no están demostradas o sobre las que existen dudas razonables: "disputed".

Un día de invierno del año 2007, perdimos a Guillermo Mateo en el Ama Dablam -ya relaté aquel suceso en la revista Desnivel nº 373 julio/agosto 2017-... Miss Hawley vino al hotel donde nos alojábamos en Kathmandu, acompañada de su chófer y ayudante... a bordo de su famoso Volkswagen "escarabajo" color azul pálido.

... Desnivel nº 373...

Así lo recuerdo:

"Desciendo los escalones de entrada al hotel para recibir a una mujer "pequeña" y con cierto aire inglés.
El chófer abre la puerta y ofrece su mano a Miss Hawley.
Tan pronto estoy a su lado, me toma del brazo y se interesa por nuestro estado de ánimo -ya conoce el desenlace de nuestra escalada-.

En el vestíbulo del hotel, ofrecemos un té o café que, gentilmente, rehúsa.

Aprieta, bajo el brazo, un par de carpetas y un blog de notas... nada más.



Se interesa por la escalada, el estilo y componentes del equipo. Me pregunta si Guillermo hizo cumbre y contesto que sí... Nosotros le vimos alto desde nuestra posición, descendiendo del campo 3... Y los amigos, desde el campo base, vieron su llegada a la cima... Y posterior caída al descenso.

Me pregunta por qué Guillermo insistió en seguir solo... Respondo que, quizá, estaba seguro de su "protección". Miss Hawley hace un gesto, ladeando la cabeza, y me pregunta si Guillermo practicaba alguna religión.
Contestar me resulta algo embarazoso -no sé por qué... pero me resulta-... Respondo que, según creo, estaba ligado al budismo.
Asiente con un breve gesto y murmura, con cierta tristeza: "karma".



Miss Hawley toma notas y consulta otras, antes de volver a preguntar.

-¿Por qué no insistir a cumbre tras la desaparición de Guillermo?.
Me vuelve a sorprender la pregunta... pero contesto:
-Perdimos interés y motivación.

Entrego a Miss Hawley una copia del papel que, allí en el campo base, tuvimos que redactar para las autoridades de Nepal, un papeleo tremendo, sumidos en la tristeza.



Terminado el "interrogatorio" la charla continúa por unos minutos con temas intrascendentes y amables.

Acompaño a Miss Hawley hasta el coche; allí espera, con la puerta abierta, su eterno ayudante.

Me despido al estilo "caballero inglés"... besando su mano y agradeciendo su visita... Miss Hawley sonríe con un "Thank you".

Esto ocurrió un mes de enero del año 2007".


jueves, 18 de enero de 2018

Pucaranra... la montaña roja de la Cordillera Blanca II

Era grande... y nos vimos la mirada.

Nos sobrevuela el rey de la cordillera... majestuoso y "casi" inmortal. El único visitante de la quebrada, así será durante días y días... sumarán semanas.
Entra alto por el collado que divide el Pucaranra y el Jatunmontepunku -un cinco mil cuatrocientos que se nos antoja pedregoso-... Y nos muestra, siempre, un vuelo alto y poderoso: desciende veloz hacia "nuestra" quebrada Cojup y se pierde, al fondo, entre vaivenes a izquierda y derecha... como un surfista que aprovechara laderas para "entubarse" en olas de viento.

... ¡allí está, entornad los ojos!...

Parece alcanzar el Nevado Churup, abajo al fondo de la quebrada, y entonces se monta en alguna corriente que lo despide hacia el Ranrapalca ¡joder, qué vuelo!

Solo recuerdo, un día, ver y sentir cerca su poderoso planeo. Una tarde calurosa que asolaba el campo base a los pies del caos de cantos bajo la laguna Palcacocha. Salí de la tienda con esa laxitud que deja legañas y boca pastosa y ¡zas! levanté la vista... por aquello de oír su viento; allí estaba, contra un cielo azulón que más hacía brillar glaciares blancos.
Desplegaba una envergadura que mandaba buena sombra sobre el suelo... Recuerdo sus ojos, la cresta roja oscura y un collar blanquecino, el poderoso pico... y las plumas sueltas, al exterior de las alas, como dedos de una mano que gobernaran la nave.

Esa mañana, nuestro querido Agripino, sacrificó un cordero que acompañaría patatas y zanahorias... durante días y días.


Y allí estaba, en el campo base... secándose al sol, la tentación del cóndor... el rey de la cordillera.

... la tentación del cóndor...

Desde que burros, arrieros y alpinistas en ciernes, hicieran el trabajo de soltar la carga, todo nos parece poco: una botella de gas butano (grande), una tienda ¡por decir algo!, dos toldos y cuatro mochilas de loneta con ropa, material de escalada y comida de la tierra: patatas, tocino, huesos frescos y otros dudosos, legumbres, pasta "sin identificar", latas de conserva (sin información de contenido o fecha alguna), galletas (o algo así), fruta verde ¡a ver si aguanta!... Y, claro está, nuestros tubos de leche condensada "La Lechera", sobres de sopa "Gallina Blanca", pilas de petaca "Cegasa" y grasa "Ouraline" para las botas de cuero... esto último gracias a las marcas que, gentilmente, nos suministraron sus productos en Madrid.

*En cuanto al material de escalada... lo de siempre:
Una cuerda de 60 metros y 9 mm.
Dos piolet y dos maza/piolet.
Crampones de correas.
Ocho tornillos "sacacorchos" y alguno más "troncocónico".
Cuatro clavos de roca.
Un par de estacas de nieve.
Media docena de anillos y el doble de mosquetones.
Descensor en "ocho"... ése "delgadito" de acero.
Casco y arnés (Cassin y Troll Whillans)
Linterna frontal (Petzl ¡la naranja!)

... material "duro" durante la escalada...

*Para dormir ¿he dicho dormir?:
Una tienda "moderna" para campo de altura (Altus).
Sacos de duvet (Pedro Gómez y RocNeige) y fundas de vivaque (unas de seda -paracaídas reciclado- y otras de un nailon gastado).
Esterillas clásicas Icolen.

*Para calentar:
Un infiernillo (Camping gas)... de esos con "medio cartucho" a pinchar y cacerola incluida.

*Para vestir, de pies a cabeza:
Botas dobles de cuero (Galibier Makalu).
Medias (La Artesana).
Ropa interior Damart (thermodactyl).
Bávaros "laster".
Camisa de franela, a cuadros... por supuesto.
Chaqueta de loneta (Pedro Gómez) ¡la "Perica"!.
Jersey de lana... bonito y elegante.
Plumífero gordito... bien parcheado, reservado para campo base y vivaques "a pelo".

Y un "descampao" al que limpiamos de cantos, entre pedreras y pasto duro. Todo a los pies de la cordillera.



Durante días y semanas, éste será nuestro hogar, el lugar donde soñaremos soñar que soñamos un sueño difícil de soñar. El lugar donde nos alcanzarán soles y nieves... más solos que, según reza el refrán, la una.

Será como habitar una pradera de aquellas cercanas a casa... un "campamento de los de antes" en algún lugar de Gredos, Pirineos o Alpes, eso sí, cuando todo era diferente.



Toca reconocer el lugar, del que no tenemos información bastante. Toca investigar donde acaban las pisadas del ganado y esos senderos, poco definidos, del resto de animales que nos rodean.
Serán días en los que, tan pronto, giramos a izquierda como derecha... saltamos arroyos lentos y otros, más altos, furiosos. Escalamos morrenas inestables y descubrimos las últimas nieves sucias de glaciares que mueren en pedreras trituradas.


A un lado nos vigila el Ranrapalca... al frente el Palcaraju... y al otro el Pucaranra.

Vivaqueamos a uno y otro lado de la quebrada, buscando con la mirada caminos a recorrer... Entretanto nos nieva en el campo base, con ganas y a menudo.
Aprovechamos cualquier día azulón para seguir la búsqueda... siempre mirando un raído mapa que nos indica cumbres, valles y poco más.

Tenderete para "material duro" junto a la tienda del Campo Base

No quedó cuestarrón sin recorrer.
Tan pronto nos acercábamos al Ranrapalca y se montaba la tienda... como se desmontaba, al día siguiente, y subíamos hasta los últimos pastos donde se estrellaban las morrenas del Pucaranra, a vivaquear... como perrillos sin dueño.

... unas veces con tienda...

... otras veces vivaque...

... buenas vistas sobre el Ranrapalca...

Trípode, cámara y teleobjetivo, cumplían la misión de espionaje para adivinar líneas, desde la distancia.
Esto nos ofreció la oportunidad de observar nuestra ruta y memorizar la posible línea de escalada... incluyendo el sector de salida ¡por fin a salvo de los enormes seracs!


... zona cimera del Pucaranra...

De nuestro objetivo principal, el Pucaranra (6.147 m.) solo pudimos averiguar que, por la vertiente de la quebrada Cojup, la pared Oeste no tenía ruta alguna. Teníamos conocimiento de la ruta inaugurada por Nicolás Jaeger, en solitario (arista NO). Esto ocurrió allá por 1977, durante una impresionante campaña por la Cordillera Blanca, dirigida por Jaeger, con un potente grupo de alpinistas franceses y americanos, en la que abrieron una buena cantidad de vías -entre ellas también se encontraba la Sur del Chacraraju, ruta que "los chicos del Maliciosa"  habíamos repetido en 1978-.

Años más tarde nos enteramos que en 1975, M. Cohen y T. Parlane, inauguraron ésa vertiente Oeste del Pucaranra, aunque nunca pudimos contrastar la línea seguida por ellos.


Una cálida mañana de un día despejado, recibimos la única visita humana, cosa que nos alegró el alma porque ya estábamos a punto de asilvestrarnos.

Dos alpinistas, cargados con enormes mochilas, nos saludaron a voces ya desde cierta distancia.
Como buenos anfitriones, cursamos invitación a comer y charlamos en inglés gestual... comunicación internacional en la que los españolitos somos los reyes; lo cierto es que estos dos también dominaban el asunto.
Uno de ellos, con el que mantuve durante unos años contacto, se llamaba Stéphane Schaffter; guía suizo con un magnífico historial alpino.

Dimos por terminada la sobremesa a eso de la media tarde y, nuestros invitados, volvieron a echarse a la espalda las mochilas que cargarían durante los siguientes días; su objetivo era la pared Oeste del Palcaraju... una magnífica pirámide, de un blanco impoluto.

... Palcaraju (6.274 m.)...

El amigo Sevi Bohórquez -si necesitáis saber sobre los Andes ¡Sevi lo sabe!-, me manda una nota de aquella escalada:

"Schaffter y Baehler, desde la quebrada Cojup, el 13 de agosto de 1980 escalaron la cara O del Palcaraju y se retiraron a menos de 80 metros de la cima por malas condiciones del hielo"

Así lo recuerdo yo también cuando seguíamos, desde el campo base, su esfuerzo por atravesar hacia la arista de nieve.
Sobre éste tema de primeras ascensiones "sin cumbre" sugiero echar un vistazo al blog de Sevi... un caudal de info.

Stéphane nos dejó un día de julio del 2015, en el transcurso de una expedición por el Himalaya de Zanskar.


¡Ah! Casi se me olvida, aquí tenéis un "proyecto" -así lo llamábamos en aquellos años- que ya nos costaba un dinerito y servía para conseguir mercaderías de las empresas que querían colaborar... Pocas pero entusiastas, las cosas como son.




Y por fin, un día, decidimos que había llegado la hora de la verdad, que ya "nos pertenecía" el lugar y que nuestro objetivo, a pesar de los enormes seracs que, como espada de Damocles, pendían de la pared -nunca hubo un solo derrumbe ¡aunque esto no es garantía!, pero gusta pensarlo- se hacía necesario investigar el glaciar del Pucaranra, un verdadero caos de hielo, grietas y sorpresas.

Luego, habría que escalar...

... glaciar...


... capítulo anterior.

                                                                                                                                              Continuará...